Siempre hay salida


Inspirado por el programa La Casita, un programa de Oblatas, que desde 1988 ofrece diferentes respuestas a mujeres en situación de prostitución y/o víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual.decidí dar voz a mujeres en situaciones de prostitución y trata.
Aunque inicialmente planificamos una producción fotográfica, al escuchar sus historias, comprendí que mi papel era ser un vocero.
El proyecto busca mostrar la otra cara de estas mujeres, destacando su humanidad, sueños y valentía.
Planificamos cuidadosamente las sesiones para preservar la privacidad y añadí elementos simbólicos, como maletas y zapatos, en las imágenes.
Dedicatoria: «Siempre hay salida» para aquellos atrapados en estas situaciones. Este trabajo fotográfico está dedicado a todos los seres humanos que se encuentran en situación de prostitución y son víctimas de trata. Siempre hay salida. Siempre.









